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Página 7 de 12 CAPITULO CUARTO: De las fiestas y sufragios que han de hacer todos los años en esta santa Hermandad. Item es nuestra voluntad y ordenamos que todos los años se haga una fiesta a la Virgen Santísima Señora nuestra y Madre de Dios de las Angustias el día de la Visitación de santa Isabel, o el domingo siguiente, no pudiendo ser cuando los hermanos decretaren en Cabildo, con sus Vísperas, Misa y sermón y procesión, y música, colgando la Iglesia lo mejor que se pudiera, y la procesión saldrá por la calle y territorio que los hermanos señalaren, y tuvieren licencia del señor Provisor o Vicario de esta Ciudad, que desde luego se la pedimos, llevando sus danzas y fuegos y todo lo demás que los hermanos consultaren en Cabildo, y todo por su declaración y se halle escrito se reciba a cuenta. Y es nuestra voluntad y ordenamos que todos los domingos y días festivos de guardar se diga en la Capilla de Nuestra Señora una Misa rezada por el ánima de los hermanos y bienhechores de esta santa Hermandad. Y también ordenamos que todos los años se haga una fiesta de ánimas en la misma Capilla, de Misa y sermón, poniendo su tumba y su cera lo mejor que ser pudiere y los dos hermanos Mayores ordenaren, la cual se ha de hacer pasado el día de todos los Santos, el domingo que más desocupado se hallare, y más declaramos que el día que cualquiera hermano o hermana falleciere ha de ser obligada a acompañarle todos los hermanos, y le han de decir una Misa cantada, cuerpo presente, por el Capellán que es o fuere de la dicha Hermandad, como está declarado en el capítulo de los hermanos oficiales de dicha Regla, teniendo obligación que la dicha Hermandad ha de hacer lo propio a las mujeres de los dichos hermanos tan solamente y a sus hijos, y les acompañarán con las insignias no más y tumba, esto se entiende no siendo hermanos los dichos hijos, y tendrán obligación todos los hermanos y hermanas de rezar un tercio de Rosario por el ánima de cualquier hermano o hermana que muriere, y también han de tener obligación el día de la fiesta ordenada atrás de Nuestra Señora de todos confesar y comulgar en la misma Capilla, y allí rogar a nuestro Señor por el aumento de la santa iglesia católica y salud de nuestro Rey y Reina y Príncipe y por el aumento de nuestra Hermandad, al cual se le encarga se haga todo con mucho cuidado, encomendando a Dios todas aquellas personas que bien hacen a esta santa Misericordia. Y también ordenamos que, si la dicha Hermandad fuere en aumento como irá queriendo nuestro Señor, y alcanzando licencia de Su Santidad, se haga una procesión de sangre, la cual saldrá el Domingo de Ramos, después de cantada la Pasión, y esta procesión se hará a la imitación de Cristo cuando fue por la calle de la Amargura, la cual se llamará Procesión de los Pasos de Cristo nuestro Señor y llevarán los siete pasos de Cristo, de bulto o de pintura, y a nuestro Señor Nazareno y la Virgen Santísima de las Angustias.
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