|
domingo, 09 de septiembre de 2007 |
Álvaro Pérez Rodríguez Tribuna Libre Diario de Jerez, 04/07/2007
Por los jardines divinos se ha formado un gran revuelo. Andan los ángeles inquietos, alrededor de ese portero, anciano de pelo, y que se llama San Pedro. "A ver, estaos quietos", dijo, alzando las manos. "Así no hay quien trabaje. Iros a jugar un rato". Y el más pequeño de todos, un querubín de pelo claro, con una sonrisa abierta, dijo "nos han encargado que recibamos a ese hombre con honores de Jefe de Estado". "¿De quién estáis diciendo? ¿De qué persona estáis hablando? ¿Qué personaje importante viene, y no me han informado?" "¿No lo sabes, San Pedro? Allí vine, atravesando el campo. Trae una cartulina y pinceles bajo el brazo. Trae portadas de ferias, de cabalgatas, carromatos. Y de su Semana Santa olor a incienso se trajo. Trae un Belén de cartón, con figuritas de trapo. Y trae en su cabeza, la corona de Rey Mago. Que sí, San Pedro, es él. Venga, échate a un lado". Que Dios lo llamó ayer, para sentarle a su lado. Hay tanto por hacer. Vamos un poco atrasados, que sabes que en estas fechas, se cierra todo por verano. Hay que montar el Belén. Ya está ahí el Domingo de Ramos. Y el Rey Melchor no sabe qué hacer con la capa y con su sayo. Y al llegar a las puertas del cielo, San Pedro le cogió la mano. A ese hombre cabal y bueno, y sobre todo, ser humano. Le ayudó con sus cartulinas, con los pinceles, con los trapos, Y Lete, con su sonrisa, le saludó con agrado. "Ya estoy aquí, San Pedro. Creo que me habéis llamado". Y de pronto los querubines, revoloteaban saltando dando vueltas como locos ante tan ilustre invitado. Le tocaban la barba, cana de pelo cano. Y le hacían carantoñas... Y Lete, lápiz en mano, dibujó una luna llena... la más llena del año y se la regaló a Dios, y Dios la puso en lo alto. Y cómo lucía el cielo en esa noche de verano. Luna de luna llena... que Lete puso por retrato. |