La escritura de ampliación de la Capilla (1570) E-mail
Sábado, 17 de Octubre de 2009

El historiador Manuel Romero BejaranoEN TORNO A LOS ORÍGENES DE LA HERMANDAD DE LAS ANGUSTIAS

Manuel Romero Bejarano

Son pocos los datos que se conocen sobre el origen de la Hermandad de las Angustias de Jerez de la Frontera. Aunque sus reglas no se aprobaron hasta 1632, la cofradía ya existía, al menos de hecho, desde mucho tiempo atrás (1). El lugar en el que se levanta la actual capilla de las Angustias era durante el siglo XVI una zona del extrarradio de la ciudad, por donde se salía hacia Medina, Cádiz y otras poblaciones del sur de la actual provincia. Por eso aquí existía un humilladero en el que los caminantes rezaban antes de salir al camino, para pedir protección de los peligros que acechaban a los viajantes, que no eran pocos. El nombre que recibe esta edificación en la documentación de la época es el de Humilladero del Baluarte.

Hacia 1558 Fernando de Morales donó una imagen de Nuestra Señora que había pertenecido a su familia al citado Humilladero (2), que por aquel entonces tendría que ser una pequeña capilla o al menos una estructura lo suficientemente grande como para albergar una imagen. En 1567 San Juan Grande (quien se llamaba a sí mismo Juan Pecador) solicita al Ayuntamiento de Jerez unos terrenos para hacer un hospital y al poco tiempo en el cabildo “los señores myguel de orellana XXIIIIº e pedro de abila Jurado dixeron que a ellos les fue cometido por la çibdad den su pareçer en el sitio que mas comodo sea para hazer el ospital que Juan pecador pidio a esta çibdad que a ellos les pareçe que el lugar mas aparejado que puede ser donde se haga el dicho ospital que Juan pecador pide es en la  ermita del humilladero que esta en el baluarte aRimado al sitio de la madera” (3). Aunque la fundación hospitalaria finalmente no se hizo junto al Baluarte, el documento es valioso, pues de él se desprenden dos datos de interés. En primer lugar la edificación en la que se encontraba la imagen de la Virgen ya debía ser una pequeña iglesia, pues se denomina “ermita”. Por otro lado, no se menciona en ningún momento a la Cofradía de los Siete Cuchillos (que ha llegado hasta nuestros días como Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias), por lo que parece poco probable que existiera en ese momento. La cofradía tampoco aparece en la información solicitada por la Corona en 1568 destinada a organizar una reducción hospitalaria, en la que sí figuran otras hermandades, fueran o no asistenciales (4). De hecho, la primera noticia documentada conocida hasta el momento se remonta a 1578. El once de enero de este año el ya citado Fernando de Morales dona de manera definitiva la imagen de la Virgen a la cofradía, prohibiendo que sus descendientes pudiesen reclamarla en lo sucesivo. Parece que la devoción popular en torno a la imagen de Nuestra Señora fue la que dio origen a la corporación, hasta el punto que el dueño decidió entregarla al grupo de devotos para favorecer su culto.

La búsqueda en el Archivo de Protocolos Notariales de Jerez de la Frontera ha sacado a la luz un documento que adelanta la fundación de la Cofradía de los Siete Cuchillos al menos ocho años, estableciendo su nacimiento entre 1568 y 1570. El 21 de febrero de este último año “los hermanos e cofrades de nuestra señora de los siete cuchillos al valuarte en la collaçion de san miguel” representados por los hermanos mayores, “los señores diego lorenso de ahumada e françisco garçia Retama e esteban martines de sandi” firman un contrato con los maestros albañiles Melchor García y Diego Martín de Oliva para realizar “una hobra de cantería en la dicha yglesia de nuestra señora de los siete cuchillos”.

Melchor García, hasta el momento un albañil desconocido, era quien tenía que realizar el trabajo, mientras que Diego Martín de Oliva actuaba como fiador. Este último fue uno de los maestros jerezanos más importantes del XVI. Descendiente de una estirpe de constructores, lo que le confirió un perfecto dominio de la cantería, fue uno de los autores locales más prolíficos de la segunda mitad del XVI. Dentro de su ingente producción cabe ser destacada su importante intervención en las nuevas Casas Capitulares, junto a Andrés de Ribera y Bartolomé Sánchez (5), y el pequeño oratorio de Diego de Ribadeneira en el claustro del monasterio de Santo Domingo (6), ambas en Jerez. En esta misma ciudad levantó varias bodegas (7) y también se encargó de la construcción de la Torre del Tajo (8), en el actual término municipal de Barbate.

La obra, que ya estaba iniciada, había salido a subasta y Melchor García era el que había hecho la postura más baja, por lo que se le había adjudicado. Hasta ese momento estaban hechos los muros perimetrales, a los que García había de subir una altura de cincuenta y dos centímetros. Sobre estos muros tenía que levantar dos bóvedas baídas (de “buelta rredonda” en el texto original)  de las que se le proporcionaba un plano. Cada bóveda iría decorada con una moldura concéntrica (“feston” en el documento original) de la que se dice que tenía que ir muy bien terminada “a vista de ofisiales sabidores del oficio”. En el campo delimitado por la moldura se dispondrían cinco florones de cincuenta y dos centímetros y medio cada uno.

La puerta de la capilla ya estaba construida, pero sobre ella García tenía que levantar un “pontespicio”, o lo que es lo mismo, un frontón triangular hecho con la misma moldura que tenía la puerta. La parte inferior de este frontón había de sobresalir de la fachada con una ancha moldura convexa que el documento denomina “papo de paloma”. Sobre el frontón, en el lugar que los cofrades determinasen, García debía levantar un campanario para la campana que poseía la iglesia. La citada portada además tenía que ser retundida y terminada por completo.

Sobre los muros de este edificio el maestro estaba obligado a levantar un pretil de sesenta y cinco centímetros más una cornisa de veintinueve centímetros. García había de estibar los riñones de las bóvedas, es decir, rellenarlos con un mortero de cal para que quedasen más rígidos y los empujes se transmitiesen uniformemente al muro (9). Además, debía dejar la azotea con sus vertientes e impermeabilizada. En cada una de las cuatro esquinas del nuevo edificio tenía que ubicar una gárgola para evacuar el agua de la lluvia.

Tal y como indica Francisco Pinto en su tesis doctoral, en torno a 1523 el por entonces maestro mayor del Arzobispado Hispalense Diego de Riaño comienza a construir en Jerez y su entorno una serie de bóvedas que aúnan la tradición constructiva gótica con los avances del renacimiento (10). Pese a que todas presentan nervaduras (algo propio de la arquitectura medieval), una parte del plemento de estas bóvedas se articula en hiladas circulares concéntricas (signo de los avances traídos a Sevilla y su entorno durante el Renacimiento), como podemos observar en el crucero de San Miguel, la cabecera de San Mateo y el refectorio de La Cartuja, trazadas las tres casi con toda probabilidad por Riaño (11). Los maestros locales, algunos de los cuales trabajaron con Riaño en estas obras, comenzaron a imitar e incluso evolucionar estos modelos constructivos, como es el caso de Pedro Fernández de la Zarza, quien en 1547 firma la bóveda de la capilla del Socorro de San Miguel (12), en la que las hiladas concéntricas ocupan la totalidad del plemento.

Bóvedas de la capillaLas bóvedas de la capilla de Las Angustias suponen el paso definitivo de la arquitectura local hacia la estética plenamente renacentista, pues es el primer caso en la ciudad en que se hace un cerramiento de hiladas concéntricas sin nervaduras. El carácter experimental de la obra se deja ver en una de las condiciones del contrato, en la que se especifica que los cofrades que tenían que “dar la sinbra hecha estando el maestro delante para que diga al carpintero como a de yr la sinbra” (13), de donde se deduce que se trataba de un caso especial, al que ningún carpintero, aunque estuviera especializado en la fabricación de apeos para la construcción, estaría habituado.

Molduras de la primera bóvedaLa obra contenida en el contrato se realizó y ha llegado hasta nosotros, aunque con algunas modificaciones posteriores, pues a la edificación primitiva se le añadió un crucero en las primeras décadas del XVIII (14) y una nueva portada a finales de dicho siglo (15). Además se le ha recrecido el pretil en época contemporánea, levantándose una nueva espadaña (16).

La construcción del XVI presenta dos tramos de bóveda baída realizada con hiladas circulares, tal y como describe el documento original, aunque tan sólo está decorado con los florones y la moldura concéntrica el tramo anterior, quedando el otro liso. Además, pese a que se le exigía al maestro que la moldura fuese muy bien hecha, la que se construyó es muy tosca, compuesta por una serie de cantos de pequeño formato yuxtapuestos sin más adorno.

Fachada lateralAl exterior se puede apreciar el recrecimiento de los muros (realizado con cantos de formato más pequeño) y la cornisa originaria, careciendo el edificio de gárgolas, que no se construyeron o bien acabaron por perderse. También encontramos otros elementos de los que nada se dice en el contrato de 1570 y que nos parecen los más interesantes del edificio. Se trata de los contrafuertes. En la fachada principal encontramos dos contrafuertes colocados  en las esquinas del edificio, algo no muy frecuente en la zona, aunque no único, como podemos comprobar en una de las fachadas de la iglesia conventual de Santo Domingo de Jerez. En la capilla de Las Angustias los contrafuertes son circulares hasta la altura en la que se nota el recrecimiento de la fachada, transformándose a partir de ahí en contrafuertes prismáticos con una sección mucho menor que la base.

Contrafuerte de la fachadaEn la fachada lateral, justo en el punto en que se unen los dos tramos de bóveda, encontramos otro contrafuerte prismático, al que se adosa una extraña estructura consistente en una suerte de pilar circular rematado en su parte inferior por una ménsula. A la altura del recrecimiento el elemento circular, al igual que los contrafuertes de la fachada, se transforma en prismático.

En los contrafuertes es donde mejor se aprecia el cambio sustancial que supuso la obra contratada con Melchor García respecto al edificio que estaba comenzado. La planta circular de los de la fachada y su amplia sección, hace pensar que fueron diseñados para recibir el empuje de nervaduras góticas, bastando estas estructuras y otras idénticas que con toda seguridad habría en la parte posterior y que desaparecieron en la reforma del XVIII, para resolver el sistema de fuerzas del edificio. Entre ambos tramos de bóveda se ubicaría otra pequeña estructura semicircular con carácter meramente decorativo, como la que encontramos en el exterior de la cabecera de la jerezana parroquia de San Miguel.

Potente contrafuerte del muro lateral

Notas

(1) REPETTO BETES, José Luis y GIL BARO, Domingo: “Cofradías penitenciales entre 1542 y 1779”, en REPETTO BETES, José Luis (Coord.): La Semana Santa de Jerez y sus cofradías. Jerez. Ayuntamiento de Jerez. 1996. Tomo I, pp. 137-432.

(2) MESA XINETE, Francisco de: Historia Sagrada y Política de la muy noble y muy leal ciudad de Tarteso, Turdeto, Asta Regia, Asido Cesariana, Asidonia, Gera, Jerez Sidonia, hoy Jerez de la Frontera. Jerez. Imprenta de Melchor García. 1888. p. 282. Mesa hace referencia a una escritura pasada ante el escribano Miguel Morate el once de enero de 1578, por la que Fernando de Morales dona de modo definitivo la imagen de la Virgen a la Cofradía de los Siete Cuchillos, especificando que la escultura se encontraba desde hacía veinte años en el Humilladero. Hemos buscado el documento original para tratar de extraer algo más de información, pero su estado de conservación impide su lectura. Con todo, el rigor demostrado en su obra por Mesa Xinete nos hace confiar plenamente en los datos que ofrece.

(3) A.M.J.F. Actas Capitulares. 1567. Fol. 233 y ss. 18 de abril. Citado por MESA XINETE, Francisco de: Op. Cit. p. 281.

(4) SANCHO DE SOPRANIS, Hipólito: Historia de Jerez de la Frontera desde su incorporación a los dominios cristianos. Jerez. Centro de Estudios Históricos Jerezanos. 1964. Tomo II, p. 238.

(5) SANCHO DE SOPRANIS, Hipólito: “Arquitectura jerezana del siglo XVI”, Archivo Hispalense. Nº. 123. 1964.  pp. 46 y ss.

(6) ROMERO BEJARANO, Manuel: “La Cartuja de Santa María de la Defensión de Jerez de la Frontera y el Patronato de Diego de Ribadeneira”, I Congreso de Cartujas Valencianas y Españolas. El Puig. 2003. Tomo I, pp. 153-168.

(7) GUERRERO VEGA, José María y ROMERO BEJARANO, Manuel: “The origins of the wine house architecture in Jerez de la Frontera. Analysis of the bodegas built in the sixteenth and in the seventeenth centuries”. II International Congress on Construction History. Queens College, University of Cambridge. 2006. Tomo II, pp. 1441-1454.

(8) JÁCOME GONZÁLEZ, José y ANTÓN RUIZ, Jesús: “Apuntes histórico-artísticos de Jerez de la Frontera en los siglos XVI-XVIII (2ª Serie)”, Revista de Historia de Jerez. Nº. 7. Jerez. 2001. p. 109.

(9) Agradecemos a Francisco Pinto Puerto la información técnica que nos ha facilitado al respecto.

(10) PINTO PUERTO, Francisco: Las esferas pétreas. Análisis de las soluciones del arte de montea en la provincia de Cádiz durante el siglo XVI. Tesis doctoral inédita.

(11) ROMERO BEJARANO, Manuel: “Los maestro mayores de la Catedral de Sevilla y su actuación en el entorno constructivo de la misma: Alonso Rodríguez y Diego de Riaño en la parroquia de San Miguel de Jerez de la Frontera”, La Piedra Postrera. Simposium Internacional sobre la catedral de Sevilla en el contexto del gótico final. Sevilla. 2007. Tomo II, pp. 451-463.

(12) SANCHO DE SOPRANIS, Hipólito: “La arquitectura jerezana en el siglo XVI”, Archivo Hispalense. Nº 123. Sevilla. 1964. pp. 9-73.

(13) ARCHIVO DE PROTOCOLOS NOTARIALES DE JEREZ DE LA FRONTERA. 1570.  Oficio XVI (VIII). Alonso Álvarez de Lillo. Fol. 173 y ss. 21 de febrero. Además de la cimbra, la cofradía tenía que proporcionar al albañil madera y tablas para andamios, clavos, sogas y todos los materiales necesarios para la obra. Melchor García solo pondría su trabajo, sogas, herramientas, espuertas, cubetas y todos los operarios que fuesen necesarios. El precio total de la obra era de 36 ducados, de los que se les daba un tercio antes de empezar, otro tercio cuando estuviese terminado el  primer tercio de la obra y el tercer tercio cuando estuviese hecho el segundo tercio, bastando como certificación de que los trabajos estaban terminados el juramento del albañil. No se especifica el día de inicio de la obra, aunque sí se dice en el documento que los operarios tenían que trabajar en ella sin interrupción desde que se iniciase hasta que concluyese.

(14) RÍOS MARTÍNEZ, Esperanza de los: Antón Martín Calafate y Diego Moreno Meléndez en la Arquitectura Jerezana del Siglo XVII. Cádiz. Universidad de Cádiz. 2003. pp. 278 y ss.

(15) POMAR RODIL, Pablo y MARISCAL RODRÍGUEZ, Miguel Ángel: Jerez. Guía artística y monumental. Madrid. Siles. 2004. pp. 184 y ss.

(16) ÁLVAREZ LUNA, María de los Ángeles, GUERRERO VEGA, José María y ROMERO BEJARANO, Manuel: La intervención en el patrimonio. El caso de las iglesias jerezanas (1850-2000). Jerez. Ayuntamiento de Jerez. 2003. pp. 299 y ss.

Apéndice documental

Archivo de Protocolos Notariales de Jerez de la Frontera. 1570. Oficio XVI (VIII). Alonso Álvarez de Lillo. Fol. 173. 21 de febrero.

Sepan quantos esta carta vieren como yo melchior garçia albañy como prinçipal e yo diego martin de el oliba como su fiador vezinos que somos de esta muy noble e muy leal çibdad de xerez de la frontera en la collaçion de san miguel nos anbos a dos los suso dichos de mancomun e a bos de uno e cada uno de nos por si e por el todo Renunsiando ansi como espresamente rrenunsiamos la ley de duobus Res de bendi y el benefiçio de la division y el escursion y el autentica presente de fide Jusoribus y todas las otras leyes fueros e derechos que hablan en rrazon de los que se obligan de mancomun como en ellas se contiene otorgamos e conosçemos que nos obligamos de hazer a vos los señores hermanos e cofrades de nuestra señora de los siete cuchillos al valuarte en la collaçion de san miguel que estades presente es a saber los señores diego lorenso de ahumada e alonso lopez de trugillo e diego de trugillo e niculas de mendoça e francisco garçia Retama e esteban martines de sandi conviene a saber una hobra de canteria en la dicha yglesia de nuestra señora de los siete cuchillos en la forma e con las condiçiones siguientes

primeramente condiçion que las formas que van formadas las serremos con el punto que agora llevan
yten condiçion que avemos de alçar la obra de prendientes quatro hiladas en toda quadra de la capilla dejando sus gargolas en los quatro feneçies bien labradas por donde se desagua la capilla

yten condiçion que avemos de serrar la capilla de coton y en buelta rredonda el casco e conforme a la nuestra que avemos visto y nos an enseñado y de prendientes y sillares con feston y sus sinco florones con que el feston vaya de grueso de sillares e muy bien acabado a vista de ofisiales savidores del ofisio

e con condiçion que los çinco florones vaya cada uno de a dos palmos e medio bien entallados a vista de ofisiales

e con condiçion que vos los señores hermanos a vuestra costa nos aveys de dar la sinbra hecha estando el maestro delante para que diga al carpintero como a de yr la sinbra y asimismo nos aveys de dar madera e tablas para andamyos clabos y sogas lo que obieren menester para la dicha obra con que el maestro albañy no ponga otra cosa sino sus manos y sogas y herramyentas y espuertas e cubetas y la demas gente que andubiere con el

e condiçion que vos los dichos señores hermanos nos aveys de dar todos los materiales que para la dicha obra fueren menester

e condiçion que avemos de hazer ensima de la puerta de la dicha capilla un pontespisio que lleve la moldura de la corniza de la puerta que agora tiene con que vemos de acresentar un papo de paloma ensima por que salga fuera de lo que agora esta hecho y ensima de este pontespisio a de yr un canpanario para la canpana que agora tiene la dicha yglesia y de la obra que pareçe guardando todo lo que convenga al canpanario

e condiçion que desde el dia que enpesaremos a fazer la dicha obra no hemos de alsar la mano de ella hasta la acabar con nuestras personas y ofisiales

e condiçion que avemos de hechar sinco hiladas de prendientes en la dicha capilla por la parte de fuera e una hilada de corniza de sillares de çinco en caRetada e que estiven los rrincones del çanco de la capilla y la lenRegone y le heche su çapa y torta e quede toda acabada e moliente e corriente al de arriba

e condiçion que demas de esto avemos de Retundir e acabar la portada de la dicha capilla

yten que el dicho canpanario avemos de hazer donde vos los dichos hermanos mayores mandardes

e con las dichas obras y condisiones y segun que dicho es nos obligamos de hazer e cunplir y acabar esta dicha capilla e por presçio de treynta y seys ducados que por ello vos los dichos señores hermanos nos aveys de dar e pagar a my el dicho melchior garçia por que en este presçio me fue Rematada oy dia de la fecha de esta carta como en mayor benefiçiador los quales nos aveys de dar e pagar en esta manera la terçia parte de ellos luego que comyense a hazer esta dicha obra y otra terçia parte en estando fecha la terçia parte de esta obra y la otra terçia parte en estando fechas las dos terçias partes de esta dicha obra para lo qual sea bastante my juramento y esta escriptura sin otra prueba alguna pagados en esta çibdad sin pleyto alguno so pena del doblo e costas por yntereses e prometemos e nos obligamos so la dicha mancomunydad de hazer y acabar esta dicha obra segun dicho es e no alsar la mano de ella sin la dar acabada so pena que vos los dichos señores hermanos podays cojer otros maestros albañyes y ofisiales que la hagan e por lo que vos costare nos podays executar a nos los suso dichos prinçipale fiador que vos lo paguemos como deuda liquida para lo qual ansi thener guardar e conplir e aver por firme segun dicho es obligamos nuestras personas y bienes avidos e por aver e nos los dichos diego lorenso de ahumada e alonso lopes de trugillo e diego de trugillo e nyculas de mendoça e francisco garçia Retama y estevan martines de sandi hermanos e cofrades de la dicha hermandad e cofradia de nuestra señora de los siete cuchillos que a lo que dicho es presentes somos nos todos seys de mancomun e a bos de uno e cada uno de nos por si Renunçiamos la ley de duobus Re de bendi y el benefiçio de la division y escusion y el autentica presente de fide Juribus y todas las otras leyes fueros e derechos que hablan en rrazon de los que se obligan de mancomun como en ella se contiene otorgamos e conosçemos que nos obligamos de dar e pagar a vos el dicho melchior garçia albañy estos dichos treynta y seys ducados por esta dicha obra que asi aveys de hazer en la manera e con las condisiones dichas los quales vos daremos e pagaremos a los dichos plaços y en la forma e manera e como en esta dicha escriptura se contiene en esta dicha çibdad bien e cunplidamente  sin pleyto ny debate alguno so pena del doblo e costas por ynterese e mas vos daremos los materiales que para dicha obra fueren menester sin que vos los suso dichos pongays otra cosa mas que las manos y ofisiales e de cunplir todo lo demas que por esta escritura a nuestro cargo es todo ello bien e cunplidamente sin pleyto y sin debate alguno so pena del doblo e costas por ynterese para todo lo qual ansi thener pagar e guardar e cunplir e aver por firme segun dicho es obligamos nuestras personas e vienes avidos e por aver e nos todas las dichas partes para la execusion y cunplimiento de esta escriptura damos todo poder cunplido y bastante a las Justiçias de su magestad quales quier que sean para que por todos los rremedios e Rigores del derecho e una execuçion o en qualquier otra manera nos conpelan e apremyen a lo ansi conplir como si sobre lo que dicho es fuese dada sentençia definitiba de Jues conpetente contra nos dada e por nos pedida e consentida e pasada en cosa Jusgada sobre lo qual Renunsiamos el apelaçion y suplicaçion e quales quier leyes e derechos que sean en nuestro fabor y la ley e regla del derecho en que dize que general Renunçiaçion de leyes fecha non vala contra lo espeçial fecha la carta en la dicha çibdad de xeres de la frontera en la calle de la corredera de ella en veynte e un dias del mes de hevrero año del nasçiminto de nuestro salbador hiesu christo de mill e quinientos y setenta años y los dichos diego lorenso de ahumada e nyculas lorenso de mendosa e diego martyn del oliba y estevan martines e melchior garçia lo firmaron de sus nonbres en el Registro e por los demas otorgantes que dixeron que no sabian escrivir lo firmo Juan lopes testigos que fueron presentes a lo que dicho es el dicho Juan lopes e geronymo dias e alonso dias e pedro hernandes vezinos de esta dicha çibdad e yo el escribano publico de yuso escripto doy fee que conosco a todos los dichos otorgantes


Este artículo ha sido publicado en el libro “Tras las huellas de Nuestra Señora de las Angustias”, libro conmemorativo del III Congreso Nacional de Cofradías y Hermandades de la Virgen de las Angustias, celebrado en Cuenca los días 9, 10 y 11 de octubre de 2009. Coordinador: José Manuel Vela Velasco. Editado por la R.I.V. Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, Cuenca. Terminado de imprimir el 21 de septiembre de 2009. Depósito Legal Cu-349-2009, páginas 72-91.

 

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